El mont Blanc

Deux femmes observants le Mont Blanc

El Mont-Blanc, la leyenda que vela por el Valle de Chamonix-Mont-Blanc 

No te lo puedes perder, el «techo de Europa» es un verdadero icono. Tan exigente para los alpinistas que desean conquistarlo como magnífico para los aficionados que lo contemplan desde el valle, ¡el Mont-Blanc nunca defrauda!

Esta cumbre, cuna del alpinismo, no ha perdido nada de su esplendor. Su altitud fue revisada al alza, a los 4810 metros, por un equipo de topógrafos expertos en 2017. Hay numerosas rutas que conducen a su cumbre desde Francia, Suiza o Italia.

La ascensión del Mont-Blanc, la historia de una conquista de la montaña    

La cumbre más alta de los Alpes, tan amenazante como sublime, permaneció inexplorada durante mucho tiempo. La conquista del Mont-Blanc fue impulsada por el científico Horace Bénédicte de Saussure, curioso por llegar a esta cumbre visible desde Ginebra, de donde es originario. Ofrecería una recompensa a cualquiera que encontrase una vía de acceso. 

El nombre de Mont-Blanc le viene de Pierre Martel. Este óptico y matemático, también ginebrino, se inspiró en la cúpula de las nieves eternas que lo cubren.  

El 8 de agosto de 1786, Michel Paccard y Jacques Balmat, originarios de Chamonix-Mont-Blanc, llegaron a la cima y el año siguiente le llegó el turno a Horace Bénédicte de Saussure que subió asistido por Jacques Balmat. Estas escaladas históricas literalmente «allanaron el camino» a generaciones de guías y alpinistas. 

 

Le Mont blanc au coucher du soleil

El Mont-Blanc en la actualidad   

El Mont-Blanc, con 4810 metros de altitud, es visitado por unos 20 000 alpinistas al año, principalmente en verano. La ruta normal pasa por el refugio Goûter, reformado en 2013. Si bien atrae a todo tipo de apasionados por la montaña, la ascensión al Mont-Blanc requiere una preparación física importante y un equipamiento específico. Es necesario un tiempo para aclimatarse a la altura y evitar el mal de montañas. Se recomienda ir acompañado por un guía de alta montaña y permanecer atento, ya que las condiciones climáticas en la cima pueden cambiar rápidamente de forma significativa. 

El Tour du Mont-Blanc, menos exigente físicamente, pero que requiere un buen nivel en senderismo, atrae a muchos aficionados. Sus 170 kilómetros a través de Suiza, Italia y Francia se recorren total o parcialmente, gracias a muchas variantes. Se necesitan de 7 a 10 días para completar el ciclo. 

Estés donde estés en el Valle de Chamonix-Mont-Blanc, el Mont-Blanc será la verdadera estrella. Ya estés de excursión en el valle o paseando por la ciudad, su perfil icónico siempre vela por ti.