La increíble historia del bastón de Jacques Balmat
El 8 de agosto de 1786, a las 18:23 horas, los dos habitantes de Chamonix,Jacques Balmat (campesino, cristalero y cazador de gamuzas) y Michel-Gabriel Paccard (doctor en medicina), fueron los primeros en alcanzar la cima del Mont Blanc.
¡Una hazaña fundacional para la historia del alpinismo!
En aquella época, el equipamiento era rudimentario: ni piolet ni crampones en las botas... Cada uno de los dos montañeros disponía de un largo bastón de madera de casi 3 metros, rematado por una punta metálica.
Esta herramienta indispensable les permitía avanzar tanto en el ascenso como en el descenso, y cumplía múltiples funciones: pértiga para saltar las grietas, sonda para comprobar los puentes de nieve, puente para cruzar las grietas y descenso en «sorcière».
Jacques Mottin y Jacques Cuenot - 1986, Bicentenario del Mont Blanc © Jean Blanchard
Tras haber realizado cinco ascensiones al Mont Blanc, Jacques Balmat —apodado «Mont Blanc»—, que se convirtió en el primer guía de la Compañía de Guías de Chamonix (¡y de la historia!), prefirió recorrer la montaña en busca de caza y cristales.
Desapareció en septiembre de 1834, a los 72 años, mientras buscaba oro en el Mont Ruant, y su cuerpo nunca fue hallado.
Desde su histórica ascensión, debió de haber gastado varios bastones, pero nunca se decidió a desprenderse del que le había acompañado por primera vez a la cima del Techo de Europa.
A su muerte, su herencia se subastó y un carpintero de Les Houches, Jean Méril Payot, adquirió el bastón de montaña. Una vez en casa, se da cuenta de que el manguito metálico está dañado y acude al herrero de la época, Pierre Devouassoud, para que le repare la punta dañada.
Pierre Devouassoud era una persona culta. Su padre y sus tres tíos eran guías de renombre, que habían participado en la segunda ascensión al Mont Blanc, en 1787, junto a De Saussure y Jacques Balmat. Su primo incluso se había casado con la hija del doctor Paccard. Cuando se entera del origen del bastón, comprende su importancia y le propone a Payot cambiarlo por uno nuevo. ¡Trato hecho!
Pierre Devouassoud falleció en 1861 y su hijo Michel heredó la forja y la famosa reliquia.
En agosto de 1878, los dos hijos de Jean Méril Payot, que se habían convertido en guías, le pidieron a Michel Devouassoud que les prestara el bastón para la inauguración de la estela en homenaje a Jacques Balmat (que hoy se encuentra frente a la Maison de la Montagne, en Chamonix).
En 1886, con motivo del centenario de la primera ascensión al Mont Blanc, Michel Devouassoud, consciente de la importancia histórica de este bastón, y dado que Jean Méril Payot aún vivía, le pidió un documento que certificara su autenticidad. La firma fue legalizada por el alcalde de Les Houches de la época.
En agosto de 1887, el bastón se prestó de nuevo para la inauguración de la estatua que conmemora el centenario de la ascensión de Saussure.
El bastón autenticado permanece a partir de entonces en el taller de Devouassoud y el secreto se transmite de generación en generación.
En 1986, durante las ceremonias del bicentenario de la primera ascensión, nadie lo reclamó. Gérard Devouassoud decidió depositar el certificado de autenticidad en el banco.
En 1996, tras las inundaciones del Arve, la sala de cajas fuertes quedó inundada y el documento oficial resultó dañado. Afortunadamente, Gérard había hecho una copia.
A la muerte de Gérard, en 2015, su hijo Thomas se convirtió en el sexto guardián del bastón y del secreto.
En 2017, Denis Pivot, guía de alta montaña, profesor de la ENSA (Escuela Nacional de Esquí y Alpinismo) y apasionado por la historia del material de montaña, preparaba un libro sobre los fabricantes de piolets.
Conoce a Thomas y los dos apasionados entablan amistad. Un día, Thomas le revela la existencia de este bastón y ¡Denis no da crédito a lo que ven sus ojos! Tiene en sus manos «la herramienta símbolo del nacimiento del alpinismo ».
Tras una minuciosa investigación, ya no le queda ninguna duda: todas las pistas y pruebas coinciden: ¡ese bastón es, sin lugar a dudas, el de la primera ascensión!
Denis propone a Thomas y a su familia exponer el bastón de Balmat en el Museo Alpino de Chamonix.
Así fue como este preciado objeto se presentó al público el 11 de diciembre de 2018, con motivo del Día Internacional de la Montaña.
El bastón se exhibe hoy en día en una vitrina del nuevo« » (Museo del Mont Blanc).
¡Lo extraordinario es que el único bastón de montaña de esa época que ha llegado hasta nosotros es precisamente el de Jacques Balmat!
¡¡¡GRACIAS y ENHORABUENA, Denis Pivot!!!
Bibliografía
Les Pellarins, de Maurice Gay y Marie-France Balmat
*Piolets y hombres*, de Denis Pivot